Siempre pensé que algún día una calabaza se convertiría en una carroza y esperaría en mi portal. Yo me pondría mis zapatitos de cristal, mi vestido blanco inmaculado, todavía por estrenar, qué mejor noche que ésa para lucirlo por primera vez. Un ratoncito, ya convertido en persona por algún hada madrina, conduciría el carro tirado por dos hermosos caballos blancos con las crines ondeando a causa del leve viento que se había levantado; llegaríamos a un palacio, un palacio construido con ilusión, ingenuidad, emoción...con todo menos con realidad. Entraría al vestíbulo, arrastrando ligeramente el vestido por aquella moqueta roja que cubriría el suelo, contemplaría todo lo que me rodease, hasta el más mínimo detalle, quiero aferrarme a ese sueño. De repente suena un reloj, las doce. Me apresuro para llegar a casa antes de que la carroza vuelva a ser calabaza y antes de que el conductor vuelva a ser ratón; pero en mi camino pierdo algo, uno de mis zapatos, no tengo tiempo para recogerlo, se queda sobre aquella moqueta del vestíbulo. Entro en la carroza, y volvemos a casa justo a tiempo, justo cuando suena mi despertador. Alargo el brazo, desconecto la alarma, todo ha sido un sueño, como siempre. Hay varias bolsas cerca de mi armario. Me levanto. La primera, en ella hay un vestido blanco, nuevo, me lo pruebo, justo arrastro el borde. La segunda, unos zapatos de cristal, de mi talla. Quizá ese día todavía pueda llegar...
jueves, 24 de marzo de 2011
domingo, 27 de febrero de 2011
Hicimos...
Soy una de las pocas personas que no cree en eso de que "la distancia es el olvido". Porque si creyese, no me estremecería con los recuerdos en los que sólo estábamos los dos, los dos solos y toda nuestra imaginación. Hicimos mil promesas en vano. Nos inventamos un montón de aventuras que acabarían apartadas, en un rincón, presas fáciles de las telarañas. Pusimos el mundo a nuestros pies. Reímos hasta quedarnos sin aliento. Le quitamos importancia a problemas que se presentaron como el más grande de los gigantes, y se la dimos a las cosas más insignificantes que sólo tú y yo éramos capaces de apreciar. Jugábamos a detener el tiempo, hicimos amanecer a las seis de la tarde y producimos el crepúsculo pasadas las diez de la mañana. Hicimos tantas cosas, y tanto mal nos hicmos...
(:
Le quiero. No necesito razones para hacerlo, pero las tengo.
Está ahí cuando nadie quiere estar, me apoya aunque me haya equivocado, me quiere cuando menos lo merezco, me escucha siempre sin pedirme nada a cambio... Y así un largo etcétera.
Pero la razón que más pesa es que es él, siempre es él. Su personalidad es impenetrable, no se deja influir por nadie, siempre, siempre es él.
Te quiero, mejor amigo.
Está ahí cuando nadie quiere estar, me apoya aunque me haya equivocado, me quiere cuando menos lo merezco, me escucha siempre sin pedirme nada a cambio... Y así un largo etcétera.
Pero la razón que más pesa es que es él, siempre es él. Su personalidad es impenetrable, no se deja influir por nadie, siempre, siempre es él.
Te quiero, mejor amigo.
sábado, 26 de febrero de 2011
...
Nunca llegamos a valorar la amistad de alguien hasta que nuestra amiga se va. Pero a veces, hace falta que se vaya para que nos demos cuenta del valor real de su amistad.
Y es en esos momentos, cuando notas como si estuvieses desnuda, es en esos momentos cuando te sientes insegura, es en esos momentos cuando te daría igual que se acabase el mundo, esos momentos son cuando no estás con ella...
Sientes que no puedes hacer nada, que todo se acaba. Nunca podrías haberlo imaginado, ¿enfadarnos?, ¿nosotras?, ¿NOSOTRAS?...
Pero de cualquier modo, esté o no esté a mi lado, la seguiré queriendo.
domingo, 6 de febrero de 2011
(:
Que sonría, que sonría me dice...
Si supiese todo lo que tengo encima no me lo pediría, porque sabría que es imposible. Lo he intentado muchas veces, me he ilusionado a la mínima, he reído las más grandes chorradas que alguien haya dicho hasta ahora, he devuelto sonrisas: falsas, de verdad, sin ganas, etc; he sonreído en fotos cuando todos decían "patata"...
Y a pesar de todo eso, cuando me dicen que sonría, no me sale...
Pero, si él me lo pide, para mí ya es motivo suficiente para sonreír...♥
Si supiese todo lo que tengo encima no me lo pediría, porque sabría que es imposible. Lo he intentado muchas veces, me he ilusionado a la mínima, he reído las más grandes chorradas que alguien haya dicho hasta ahora, he devuelto sonrisas: falsas, de verdad, sin ganas, etc; he sonreído en fotos cuando todos decían "patata"...
Y a pesar de todo eso, cuando me dicen que sonría, no me sale...
Pero, si él me lo pide, para mí ya es motivo suficiente para sonreír...♥
sábado, 29 de enero de 2011
♥
-¿Qué te pasa?
-Tú.
-¿Yo?
-Sí, tú; tú eres lo que me pasa.
-No te entiendo.
-¡¿Cómo vas a entenderme?! Si no sientes lo mismo que siento yo...
-¿El qué sientes?
-Te siento. Siento un cosquilleo en mi estómago cuando apareces; siento que cuando me sonríes, mis ganas de sonreír aumentan; siento que cuando me abrazas, un escalofrío recorre mi cuerpo; siento que cuando tú te sientes mal, me muero; siento que cuando tú estás bien, me muero.
-Ahh...
-¡¿Ahh...?! ¡¿Ya está?!
-¿No decías que me sentías? ¿Cómo es que no has sentido que cuando tú me has dicho todo eso, me he ido enamorando poco a poco de ti, si es que aún se podía quererte más ¿Cómo no lo has notado?martes, 18 de enero de 2011
Charles Chaplin...
He perdonado errores casi imperdonables, he intentado sustituir personas insustituibles y olvidar otras inolvidables.
He hecho cosas por impulso. Me he decepcionado con personas que nunca pensé que me decepcionaría, pero también he decepcionado a otras.
He dado abrazos para proteger a alguien.
Me he reído cuando no debía, he hecho amigos eternos, he amado y he sido amado, pero también he sido rechazado, he sido amado y no he sabido amar.
He gritado y saltado de felicidad, he vivido de amor y he hecho juramentos eternos, me he caído muchas veces.
He llorado escuchando música y viendo fotos. He llamado sólo para escuchar una voz al otro lado. Me he enamorado de una sonrisa.
He pensado que iba a morir por echar tanto de menos a alguien. He tenido miedo de perder a alguien especial (y he acabado perdiéndolo) ¡pero sobreviví! ¡Y todavía vivo!
No paso por la vida… y tú deberías hacer lo mismo… ¡Vive!
Lo mejor es ir a la lucha con determinación, abrazar la vida y vivir con pasión. Pierde con clase y vence con osadía. Porque el mundo pertenece a quien se atreve...
Y la vida es demasiado corta para ser insignificante.
He pensado que iba a morir por echar tanto de menos a alguien. He tenido miedo de perder a alguien especial (y he acabado perdiéndolo) ¡pero sobreviví! ¡Y todavía vivo!
No paso por la vida… y tú deberías hacer lo mismo… ¡Vive!
Lo mejor es ir a la lucha con determinación, abrazar la vida y vivir con pasión. Pierde con clase y vence con osadía. Porque el mundo pertenece a quien se atreve...
Y la vida es demasiado corta para ser insignificante.
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